¿Por qué la crisis sanitaria es una razón más para construir organización con vocación revolucionaria?

En la primera semana de agosto se desarrolló con éxito el primer foro de ConVocación organizado en contexto de pandemia. Al evento asistieron diversos trabajadores y trabajadoras profesionales de Santiago y de otras regiones del país.

El espacio, que llevó por título «El Covid nos dio la razón: revolución», nació ante la necesidad urgente de analizar las consecuencias de esta crisis socio-sanitaria para el pueblo y de buscar una vía organizada, popular y revolucionaria como alternativa para enfrentarla.

“Para la organización era muy importante reconocer y caracterizar el momento actual, que es una crisis más del modelo y de sus instituciones”, indica Natalia Valenzuela, matrona e integrante de Profesionales ConVocación. 

Para efectuar el análisis, se realizaron dos presentaciones que tuvieron como objetivo proporcionar una mirada sanitaria y una mirada económica-política respecto de los acontecimientos, datos levantados y de cómo el Estado neoliberal ha manejado la crisis desde su comienzo. 

Una mirada sanitaria

Camilo Bass, presidente del Consejo Regional Santiago del Colegio Médico de Chile y docente de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, se centró en los determinantes sociales de la salud, como el caso de la educación, la distribución de especialidades y la tasa de mortalidad.

“El hecho de que la Atención Primaria esté municipalizada refiere a que hayan 345 realidades y depende del alcalde o alcaldesa de turno qué prioridad le da a ese territorio (…) cuando hay un médico cada cinco mil personas, hay un 20% más de mortalidad general que cuando hay tres médicos cada diez mil personas”. 

En torno a la tasa de mortalidad ajustada a raíz del Covid-19 en la Región Metropolitana, Bass explicó que si bien hay muchas zonas del sector oriente que concentran gran cantidad de población adulta mayor –el segmento de mayor riesgo–, son las comunas de la periferia aquellas que se vieron más perjudicadas, lo que ejemplifica la diferencia social que permite enfrentar de mejor o peor forma los colaterales del virus según la clase social. 

Una mirada económica y política

Gabriel Mendoza, candidato a doctor en química de la Facultad de Matemática e Ingeniería de la Universidad de Chile y miembro del equipo de Economía de la Organización de Profesionales ConVocación, puso acento en la naturaleza de la crisis sanitaria poniendo como telón de fondo los imperativos del actual sistema de acumulación. 

“La lógica del neoliberalismo, una de las etapas más avanzadas de este sistema económico, responde a una dinámica de constante acumulación, lo que genera una pugna permanente entre quienes tienen el poder de los medios de producción (los empresarios) y los intereses sociales, con momentos de auge y caída. Desde el siglo XX a la actualidad se han contabilizado al menos 19 crisis de diversa magnitud”, explicó Gabriel. 

Además, el profesional analizó la resiliencia del capitalismo, el que ha logrado mantener su poder gracias a que el sector dominante ha conciliado con sus acuerdos, a través del reformismo y el progresismo, la acción política-social por la vía institucional. 

“En el estallido pudimos evidenciar la fuerza del pueblo pero también su falta de organización. El progresismo, la oposición y el oficialismo generaron un acuerdo de paz y de nueva constitución para callar las voces de la protesta”, concluyó. 

En el contexto de la pandemia, Gabriel explicó que nuevamente se observa la capacidad que tiene el pueblo para resistir y ser solidarios ante la ineficiencia del Estado; pero, es el bloque dominante el que empieza a segmentar a la población en clases y utiliza diversas medidas para acallar las demandas. 

La rabia hay que organizarla para construir una respuesta fuerte (…) hay una oportunidad para poder salir fortalecidos a través de la organización pero que pueda trascender en el tiempo; es decir, que se convierta una práctica cotidiana para recomponer el tejido social que es propio del pueblo”, concluye el Profesional ConVocación.  

Por todo lo anterior, podemos decir que hoy más que nunca la alternativa revolucionaria es urgente y necesaria.